martes, 25 de noviembre de 2014

LOS BLOQUEOS


LOS BLOQUEOS

“Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria”. Marco Tulio Cicerón.

La mayoría de los bloqueos nacen por cuenta de la ignorancia.

Una vez que las dudas asaltan y los bloqueos se observan de cerca, es posible reconocer que no pueden ser eludidos sin que aparezcan otros más, así que visto simplemente: “Pretender eludir las dificultades, significa conservar los bloqueos”.

No todo es tan fácil, como se puede imaginar. En muchas ocasiones, aparecen obstáculos y problemas que se antojan sin solución e inhiben la creatividad, cuando en realidad resolverlos, puede resultar sencillo, sin embargo, el observador ‘no cae en cuenta’ de cómo hacerlo.

En muchos casos, lo que sucede, es que no hay claridad de la naturaleza de los bloqueos y menos, de cómo deben enfrentarse. Por supuesto, lo primero es determinar que sí existen tales bloqueos y definir su clase, pues los hay de diferentes tipos: perceptivos, emocionales, socio-culturales o del entorno. Los más comunes ya debidamente clasificados son:

1.- Bloqueos perceptivos:

a) Dificultad para identificar el problema como un todo. El bloqueo perceptual aparece, cuando no se reconoce el problema, saber qué es lo que anda mal, o no se pueden ver todas las dimensiones del asunto. Sucede por ejemplo cuando los prejuicios, hacen plantear el problema de manera errónea y en consecuencia, se dan soluciones inadecuadas. Es preciso mantenerse atento a los prejuicios y las obstinaciones que son bloqueos a la comprensión y a la creatividad. Muchas ideas no pueden entrar al cerebro, porque otras allí establecidas le cierran el paso.

b) Dificultad para aislar el problema: En ocasiones, es la obsesión sobre un solo aspecto concreto del problema, lo que limita la visión del mismo y por ello, no se puede ver todo el conjunto. Esto suele ocurrir especialmente ante el cansancio, allí donde el umbral de la percepción, es menos sensible.

c) Bloqueo por limitación del problema: Se produce cuando se presta poca atención a todos los demás aspectos que hay alrededor del problema y éste deja pocas posibilidades de solución. En ocasiones se delimita tanto que no se permite hacer otros planteamientos.

d) Dificultad para percibir relaciones remotas: Consiste en no establecer conexiones, entre los diferentes elementos del problema.

e) Dar por bueno lo sabido: En la vida cotidiana, muchas veces se dan por buenas, cosas que no lo son, sin dudar de ellas. Hacer un borrón completo y cuestionar lo conocido, como si se tratara de algo nuevo o extraño, puede llevar a encontrar nuevos enfoques.

f) Rigidez perceptiva: Una de las características de las personas creativas es la flexibilidad o facilidad para pasar de una forma de percibir a otra. Por ello, la rigidez de mantener la misma estructura perceptiva, bloquea la búsqueda de soluciones distintas. Lo mismo sucede cuando se utiliza una sola línea de pensamiento centrada.

g) Otros bloqueos: Incapacidad para distinguir entre causa y efecto, carencia de utilización apropiada de varios sentidos al momento de observar, o indecisión e imprecisión para definir los términos y los límites del asunto en cuestión.

2.- Bloqueos emocionales:

Estos bloqueos provienen de la mentalidad, idiosincrasia, actitud, carácter, vivencias, grado de emotividad y seguridad de cada uno. Algunos de ellos son:

a) Inseguridad: La falta de confianza en uno mismo, encierra al individuo en lo que ya conoce. El creativo, se lanza hacia lo desconocido, afronta el riesgo de lo inseguro.

b) Temor a equivocarse o al ridículo: Muchas veces lo que puedan pensar los demás, limita la creatividad. Se llega a productos negativos, ante la posibilidad del fracaso o frente al riesgo que la consideración de los demás, decaiga.

c) Aferrarse a las primeras ideas: Usualmente, estas ideas suelen ser aquellas sobre las que no se tienen prejuicios, y el resto de ellas, contrastan con esta primera. El problema radica en aferrarse a las primeras ideas considerando que son las mejores o las verdaderas. En muchos casos, las buenas ideas no suelen venir al principio.

d) Deseo de triunfar rápidamente: El afán es contraproducente. Se necesita paciencia para verificar y elaborar acertadamente determinadas soluciones, como suele ocurrir en ciertos casos en que se desarrollan grandes ideas.

e) Alteraciones emocionales: La ansiedad, el temor, la angustia, la desconfianza, son responsables de bloquear la creatividad. Estas alteraciones no permiten la espontaneidad y actúan acaparando la atención, actuando como un mecanismo de defensa o de búsqueda de compasión.

f) Falta de motivación: Se requiere una gran dosis de motivación, disciplina y constancia, para llevar a cabo con responsabilidad, la labor creativa decidida.

3.- Bloqueos socioculturales:

La cultura, considerada como una fuente de bienestar y riqueza, asimismo puede llegar a empobrecer los actos creativos, cuyo origen, es la manera en que se ha sido educado que son las enseñanzas que hacen aceptar como bueno y como malo o viceversa. Algunos de ellos son:

a) Condicionamiento de pautas de conducta: La sociedad, al establecer pautas o normas de comportamiento, presiona para que éstas, sean aceptadas como normales, obligando a seguir sus prácticas, sin dejar espacio a la creatividad. La diferencia entre una persona creativa y otra que no lo es, es que la primera busca lo desconocido, frente al no creativo, quien ni siquiera lo intenta. Esto condiciona el pensamiento colectivo. Así se mantienen unas pautas de pensamiento que impiden plantear nuevas soluciones; de alguna manera, dichas pautas son límites en la forma de percibir las cosas que únicamente pueden corregirse mediante profundas modificaciones de la educación.

b) Sobre-valoración social de la racionalidad: Los procesos de razonamiento lógico y de uso de la memoria, son sobre-valorados, con preferencia por los miembros de la sociedad; un ejercicio de memoria o de recordación como muestra de inteligencia, por lo general es más apreciado que el valor que se asigna al poder imaginativo, la innovación y la divergencia, de modo que su inadecuada medida, coarta la iniciativa y la creatividad.

c) Falsa orientación: La sobre-valoración de la competencia, el exceso de confianza en quienes prestan su cooperación al proyecto creativo o una mala orientación, pretendiendo alcanzar la figuración como fin último, pueden hacer perder de vista el objetivo final o el meollo del problema sobre el que se trabaja. Igual, se pueden moldear las ideas en un sentido diferente a la orientación real de pertinencia, para la cual se trabaja.

Otros bloqueos que afectan al individuo, provenientes del entorno o del ego son:

ü  Las presiones originadas en el conformismo.

ü  La actitud autoritaria.

ü  La ridiculización de los intentos creativos.

ü  El sobre-valoración de recompensas o castigos.

ü  La marcada exigencia de objetividad.

ü  La excesiva preocupación por el éxito.

ü  La intolerancia a la actitud lúdica.

Todos ellos impiden alcanzar un producto verdaderamente creativo.

Gran parte de los bloqueos se originan en la negatividad, los temores o miedos. En este punto se debe recordar que el temor es un impulso mental previo a la acción, generalmente aprendido que mueve a abstenerse de actuar frente a situaciones que normalmente conllevan riesgo. Se pueden controlar en forma consciente, a partir de su clara identificación, esto es, de su reconocimiento.

Si bien los temores son un motor de prevención y cautela, elementos que sirven para evitar ciertos errores, no se debe permitir que sean los dominantes, porque entonces se convierten en el más temible enemigo a vencer. Así que, si se les permite crecer o no se hace nada para dominarlos, éstos se convierten en miedos.

El reto implica enfrentar la presión para obtener un mejor rendimiento, lo cual lleva al individuo a producir dos tipos de respuesta motora: enfrentarse o desistir que traducido al comportamiento del individuo, significa: “Pelea o huye”, frente a lo cual, el justo medio sería concertar.
Las razones, las reacciones y la solución a este tipo de respuesta, se resumen en el siguiente cuadro:
Respuesta natural motora de: Pelea o huye

Pelear aparece como:
Solución
Huir aparece como:
Arrogancia o agresión
Ecuanimidad
Callar y someterse
Exigencias
Pactar
Hacer acuerdos superficiales
Poner barreras
Acordar
Evitar
Descontar
Negociar
Dar gusto
Culpar a otros
Revisar
Aceptar la culpa
Imponer
Concertar
Ceder

Si los retos conllevan presión y si la presión lleva al estrés, entonces, normalmente la reacción lógica del individuo para contrarrestar este esfuerzo, es trabajar “aún más duro”, lo que en el argot deportivo se llama “sobre tratar”.  Pues aunque en principio parezca lógico este mecanismo de corrección, luego con el tiempo, resulta que “tratar demasiado duro” o la llamada sobre-exigencia sin medida, puede conducir hacia la auto-destrucción.

En este punto, resulta interesante revisar el mecanismo de enfrentamiento utilizado y ver si vale la pena buscar variantes, a partir de la creatividad.

Según Albert Einstein, “Insano” es definido como: “Aquel que hace lo mismo una y otra vez, esperando un diferente resultado”. Por ello, se dice popularmente que si se hace siempre lo que ya se ha hecho, no se llegará más lejos, de lo que siempre se ha llegado.

El problema de tratar duro, es que a menudo, funciona aparentemente bien en el corto plazo y por eso se continúa haciendo lo mismo de similar forma, sin embargo, al no darle una solución de fondo al problema, éste subsiste y aún hasta crece en el largo plazo.

“El ánimo que piensa en lo que puede temer, empieza a temer en lo que puede pensar”. Francisco de Quevedo.

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Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.

Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242

Autor: Daniel García Vanegas.

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