martes, 13 de enero de 2015

LOS COLORES (I)





'El hombre es un milagro químico que sueña”. Alfred Conde.

En general se considera que los colores primarios son el amarillo,  azul y rojo, lo que resulta falso, porque en realidad ellos son: el magenta, el azul cian y el amarillo, y con ellos se pueden crear los otros colores secundarios y terciarios en toda su extensión.

La empatía geométrica selectiva de los colores primarios, se reconoce durante el proceso de descomposición del espectro del color, como resultante del paso de la luz a través de un prisma y aun cuando el espectro de la luz no se perciba bien, ciertos colores se destacan, sin una aparente razón obvia, lo que demuestra que sus patrones, son motivo de reconocimiento más amplio por la mayoría de las personas y en cualquier lugar del mundo, pues su fenómeno físico se distingue como una experiencia consciente.

El color, se presenta una clara división del espectro visible, medible por el cerebro con absoluta precisión, por medio de las operaciones que marcan la longitud de las ondas electro-magnéticas, correspondientes al reflejo de cada color primario, aun cuando para cualquier observador, en el fondo su percepción continúa siendo una experiencia netamente subjetiva.

El espectro visible constituye una pequeña parte del espectro total, cuyos resultados se ajustan a la predicción precisa de los colores primarios.


 La luz visible está formada por vibraciones electromagnéticas con longitudes de onda que van aproximadamente de 350 a 750 nanómetros (1 nm =1 milmillonésimas de metro). Los ojos perciben la variación en la longitud de onda dentro de esta banda de energía y la mente la interpreta, como un color en particular definición de un metro, está dada por la distancia viajada por la luz en el vacío cósmico, en un intervalo de 1/299.792,456 segundos

En el Sol hay cantidades enormes de átomos de elementos muy diversos que emiten radiaciones y el conjunto total de las radiaciones comprendidas entre esas longitudes de onda; cuando sus intensidades son semejantes, se le denomina luz blanca.

La longitud de onda, es inversa a su frecuencia y ambas se miden en nanómetros que como se sabe, cada uno equivale a una millonésima de milímetro.

Cada elemento químico emite la luz correspondiente a determinados colores. La frecuencia de la luz emitida depende de la diferencia de energía de los niveles entre los que salta el electrón.

La cantidad de radiación que emite un cuerpo depende de su temperatura. Los cuerpos sólidos emiten prácticamente todo el espectro de radiaciones, ya que al tener átomos y enlaces muy diversos, los tránsitos energéticos permitidos son muy amplios y variados.

Los seres vivos emiten radiaciones. Los animales de sangre caliente emiten en el infrarrojo. Es así entonces que por ejemplo, la piel detecta otras radiaciones de mayor longitud de onda que las propias de la luz, en este caso se trata de las radiaciones calóricas.

La luz artificial, es producto de los saltos de los electrones, entre los diferentes niveles de energía orbitales.

La luz se mueve en el vacío cósmico aproximadamente a 300.000 km/s; sin embargo, sólo hasta tanto interactúa con la materia, se hace visible o percibible. Por ello, al interactuar la luz con la materia, se produce el color y entonces se refleja, según sea el filtro que lo perciba.

El espacio está lleno de luz y por tanto de color, sin embargo, de noche se ve oscuro.

Al conjunto de radiaciones que tienen frecuencias muy próximas, se le da el nombre correspondiente al color con que el ojo humano las identifica. Así, a las radiaciones agrupadas en torno a los 600 nm se las denomina color amarillo. Las que rondan el extremo del visible, próximas a 350nm, son violeta etc. Ondas más pequeñas y ya no visibles por el ojo humano, son las ultravioleta que para el caso, ya no son consideradas colores, sino simples radiaciones.

El color que emite o refleja la superficie de cada una de las sustancias que aparecen coloreadas, esto es lo que se percibe a simple vista, se denomina el color superficial.  Una parte de la radiación se refleja, mientras otra es absorbida por el cuerpo en cuestión. Empero, si el cuerpo está constituido por una lámina fina, es posible que la radiación lo atraviese.

Por medio de una analogía aproximada, se puede decir que la serie de colores primarios, incluido el efecto pico fotópico, constituyen la denominada percepción consciente del ‘espectro de emisión’ propia de la fisiología natural de la Matriz de Onda.

Fuente: Internet                     .

Por ejemplo, una fina laminilla de oro frente a la luz que refleja, se ve de tono amarillo con visos entre rojo, y anaranjado, no obstante, al trasluz, se aprecia azul-verdosa ya que transmite el resto del espectro. Esto para explicar que los componentes que se absorben por parte de los cuerpos, producen los colores propios de las mezclas sustractivas.

Una pantalla blanca refleja todas las radiaciones. Se puede ver sobre ella la mezcla de colores aditivos, aun cuando si es separada parte de la radiación aún antes que llegue, ello permite que el resto del color se mezcle. A este fenómeno se le llama: una mezcla aditiva.

En resumen, el color de un cuerpo depende de la naturaleza de su superficie y del tipo de luz que lo ilumina. Un objeto sólo se ve con su propio color si se ilumina con luz blanca o con luz de su mismo color.

Los aspectos generales que conforman el color superficial son:

ü  Matiz o tonalidad.- Se refiere al nombre del color y al tipo de longitud de onda propia de la radiación. Como no se trata de una radiación concreta, un color es un conjunto de radiaciones próximas, más no propiamente un valor cuantitativo preciso, pues se da cualitativamente por la simple descripción del rango de su matiz: verde, rojo, púrpura, etc., según sea la longitud de onda dominante. Sin embargo, ante la existencia de un matiz, tienen que necesariamente existir también, las condiciones de brillo y saturación.

ü  Brillo.- Es la intensidad subjetiva con la que se aprecia el color que corresponde a la captación de la intensidad luminosa reflejada. Igual, depende del ángulo con que se mire la superficie. Por su parte, la luz blanca no tiene matiz, ni tiene color, aun cuando si tiene brillo.

ü  Saturación.- Corresponde a la pureza del color. Dentro de un mismo color rojo se pueden distinguir desde un rojo pálido hasta un rojo fuerte según sea su distinta saturación. Cuanto más blanco contiene la mezcla, menos saturado aparece el color: el rosa pálido está poco saturado.

En los extremos del espectro visible al ojo humano, los rojos tienen una mayor longitud de onda, una menor frecuencia y contienen menor energía, mientras que los tonos violetas tienen la longitud de onda más corta, una mayor frecuencia y una más amplia energía.

Así, más allá del extremo rojo del espectro visible, existen longitudes de onda más largas: la radiación infrarroja, las microondas y las ondas de radio.

Por otro lado, más allá del extremo violeta existen las longitudes de onda más cortas que la radiación ultravioleta, se trata de los rayos X, los rayos Gamma y los rayos cósmicos.

La energía de la luz solar, produce todas las longitudes de onda del color, desde el ultravioleta, pasando por el espectro visible hasta el infrarrojo en una distribución de espectro más o menos equivalente, de modo que su totalidad se conoce como: ‘Luz blanca de espectro completo’.

La realidad del hombre es holográfica limitada, esto, como resultado de su acotada percepción sensorial. Cada color ejerce sobre la persona que lo observa una triple acción:

ü  Impresiona por cuanto se aprecia y atrae.
ü  Expresa un significado al manifestarse provocando una reacción y una emoción asociadas.
ü  Construye, pues adquiere el valor de un símbolo que resulta capaz de comunicar alguna idea.

Los colores a menudo, culturalmente están asociados con estados de ánimo o emociones, ya que afectan el consciente y producen sensaciones.

Un ejemplo es la visión, ya que sólo puede ver una minúscula parte del total del espectro de luz, es decir, el ser humano ve en el rango entre los 400 a 700 nanómetros, por lo tanto, todo lo demás, está oculto a su vista.

Muchas personas consideran los colores como algo cotidiano, restando la importancia que realmente merece el conocimiento de sus propiedades. Para otros, en cambio, los colores pueden significar incluso más que el lenguaje mismo para el desarrollo espiritual.

"Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida". 

Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.
Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242
Autor: Daniel García Vanegas.
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ETIQUETAS: Colores, espectro, nanometros, energía, vibración frecuencias, ilusión, fuerza, tao, temor, miedo, bloqueos, Ego, Entidad, existencia, planeta, Crecimiento personal deontología, axiología, esoterismo,


(Continuará…)