martes, 27 de enero de 2015

LOS COLORES III


LOS COLORES (III)

“Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor”. Rabindranath Tagore.

Como se sabe los colores son los rayos de luz descompuestos por el prisma y reflejados o emitidos por los objetos que se capta a través de la vista. Esta radiación luminosa tiene la capacidad de influir de forma positiva o aún negativa.

Por ahora, haciendo caso omiso de las tonalidades, en términos generales se le atribuyen a cada uno de los colores ciertas propiedades que están estrechamente relacionadas con su uso y presencia. Estas son las vibraciones que emiten las marcadas preferencias de uso por los diferentes colores:

Rojo: Corresponde al elemento fuego. Es símbolo de pasión intensa, asociada con la sexualidad, aunque convencionalmente también muestra peligro. Es el más intenso de los colores cálidos. Representa vitalidad y acción, su presencia ejerce una poderosa influencia sobre el humor y produce sensación de calor. Es un color muy estimulante que acrecienta la capacidad de trabajo y la sensualidad, pero además exaspera los nervios, ya que está muy vinculado a la violencia y estrechamente ligado con el despertar de la pasión. Su aspecto negativo indica que puede destapar actitudes agresivas.

Las principales características asociadas son la sinceridad, al asumir actitudes extremadamente directas para expresar lo que se siente. Corresponde a personas a las que les gusta atraer la atención para nunca pasar desapercibidas. Otra de sus características es el entusiasmo y estar siempre dispuesto a participar de nuevas aventuras y experiencias. Denota ser innovador y explorador por naturaleza. Adicional a esto, manifiesta una vocación natural liderazgo que gestionada de manera apropiada, persigue el logro.

Rosa: Se encuentra en menor medida, pero siendo un tono tenue del rojo, parece ser que conserva las propiedades de éste hacia las relaciones sexuales, pero de una forma suave, sin tanta pasión ni energía, por ello es símbolo de timidez y amabilidad.

Naranja: Representa la alegría, la juventud y el verano. Como el rojo, es ardiente y brillante. Estimula el optimismo, la seguridad, la confianza y el equilibrio, pues reduce la fatiga y acentúa el ritmo respiratorio. Se asocia con la puesta de sol, y transmite efectos sedantes que actúan sobre los nervios. Aumenta y favorece la capacidad de concentración, así como desarrolla la atracción. Simboliza la voluntad, animosidad y los buenos deseos. Ambienta lugares de reunión dedicados al compartir.

El anaranjado, caracteriza a personas divertidas y agradables, de gran corazón emocional y sensible ante la vida. Proyecta el sentido de la equidad y la justicia, por lo que se asocia con actividades de ayuda, aunque tiende a ser deprimirte ante situaciones que no se pueden cambiar. El reto radica en que si se quiere aportar a la construcción de un mundo mejor, resulta clave que ante todo, el individuo esté bien.

Amarillo: Corresponde al elemento Tierra. Es el color más luminoso, por ser cálido, ardiente y expansivo como la luz del sol es un estimulante de emociones fuertes, también se relaciona con los celos, el temple, la salud, la curiosidad, la amistad y acerca a la valentía. Genera calidez y alegría. Estimula la visión, la actividad mental y la creatividad desde el intelecto, con efectos anti-fatiga. Calma ciertos estados alterados de excitación nerviosa.

Su tono caracteriza a las personas investigadoras e inteligentes, no necesariamente estudiosas que se aburren fácilmente si no encuentran conversaciones interesantes o posibilidades para desarrollar su potencial. Son propensas a trabajar hasta muy tarde, pues tienen la parte creativa de su cerebro desarrollada, lo cual hace que la mente permanezca activa y generando ideas, incluso, muy tarde en la noche. Son divertidas y agudas, pero al mismo tiempo, satíricas e irónicas, y es justo ahí donde está el principal reto: tolerancia, esto es, aprender a aceptar y tolerar la manera de pensar de otras personas.

Verde: Corresponde al elemento Agua. Es el color de la Naturaleza y aunque sus vibraciones son sedantes, actúan directamente sobre la psique. Es asociado con la esperanza, la fecundidad, la expectativa de bienestar y el deseo de trascendencia. Color sedante, hipnótico, anodino, al que se le atribuyen virtudes de ser calmante y relajante, eficaz ante la excitabilidad nerviosa, el insomnio y la fatiga, pues disminuye la presión sanguínea, baja el ritmo cardíaco, alivia neuralgias y jaquecas. Se utiliza para neutralizar los efectos estimulantes de los colores cálidos.

Caracteriza personas que necesitan marcar límites entre lo que consideran su espacio personal y el lugar hasta donde pueden llegar los demás, y si bien, disfrutan de la compañía de otras personas, se abruman cuando estas sobrepasan tus límites. Son calmadas y organizadas. El reto consiste en comprender que un buen trabajo no necesariamente depende de la cantidad de tiempo que se invierta en él, sino que la vida laboral, no consuma el tiempo destinado a la vida personal.

Azul: Corresponde al elemento Aire. Como color primario se toma el azul Cian que es un color azul saturado, de tonalidad media, también llamado aciano, cuya referencia originaria es la cianina. El tono referente del cian estándar, se encuentra normalizado y coincide en impresiones de cuatricromía. Simboliza la calma y sobriedad propia de los colores fríos, transmite seriedad, confianza y tranquilidad. Se le atribuye la fuerza para desintegrar las energías negativas. Favorece la paciencia la amabilidad y serenidad, aunque la sobreexposición a sus efectos produce fatiga o depresión. Se utiliza en la ambientación de espacios que invitan al reposo.
Por su amplia cromatografía deriva en diversos matices por ejemplo, azul celeste, marino e índigo.

Celeste: Es un color cuyas vibraciones tienen poderes curativos, producen un estado de calma, y es un gran inductor a la espiritualidad. Atrae el entendimiento, protección, paz y tranquilidad.

Azul Marino: Es el color del grado máximo de espiritualidad. Significa la manifestación del espíritu. También se le considera como un color cómodo y afortunado. Sus vibraciones a menudo producen relajación, buen humor, ímpetu, constancia etc.

Su asociación caracteriza a personas confiadas, con imaginación y habilidad para la comunicación. La narración, la escritura de historias y la expresión y defensa de ideas propias o ajenas. El reto es establecer límites sanos de comunicación, para evitar algunos problemas de relacionamiento.

Índigo: Es la denominación tradicional de las variedades oscuras y profundas del color azul; antiguamente se decía también glasto. Añil o índigo son asimismo los colores que se perciben en el tono oscuro del espectro dos del arco iris. La confusión y sinonimia entre añil, índigo y glasto, se debe a que estos son los nombres comunes de tres plantas de las obtiene un tinte de color similar por medio del mismo proceso.

Acompaña a personas optimistas, reservadas, sensibles e interesantes, con un sexto sentido desarrollado, acertadas en principio. Comprometidas sea en proyectos, trabajos, tareas, relaciones. El reto supone desarrollar constancia, pues aunque se involucran con tesón, muchas veces asumen tantas actividades que se pierde el interés por ellas al poco tiempo y quedan abandonadas. Se requiere dedicación y constancias.

Violeta: Es el color de los ascetas, y de aquellos que poseen una espiritualidad muy elevada, debido a que corresponde al espíritu manifiesto. Junto con el púrpura, se asocia con la intuición, la sensorialidad, la elevación y hasta la melancolía. Disminuye las sensaciones de angustia, controla las fobias y reduce el miedo. Está en relación directa con la ambición y se dirige especialmente al poder y el éxito. Fortalece la voluntad de la misma manera que crea tensiones. Este color fue identificado en los años 60 por el movimiento hippie, como el color de la muerte y renacimiento del espíritu. Asociado con el amarillo, agiliza el poder creativo. Representa el misterio, el poder y la realeza.

Personas soñadoras, inspiradas y creativas, cuya mente es una fábrica inagotable de ideas geniales. Admiradas por su estilo, se destacan en la moda, el diseño o las artes. Dan rienda suelta a la imaginación, más se frustran ante trabajos o actividades que no satisfagan sus deseos creativos. El reto consiste en aprender a aceptar las diferencias y sentirse bien con los demás.

Marrón: Es el color de la solidez y la fuerza. Simboliza la permanencia y perseverancia. También y más frecuentemente, se relaciona con la certeza y la decisión, elimina la duda, simbolizando lo comprensible y conocido, afectando positivamente a toda energía.

Gris: Es el color de la neutralidad y armonía. Favorece el despertar y la integración. Es la combinación neutra y acumulada de todos los colores, por tanto, integra e Iguala los efectos de todas las cosas y así, sólo influye con su tonalidad en los efectos propios de los demás colores. Llega a expresar elegancia, respeto, desconsuelo, aburrimiento, caducidad y vejez. Es un color sombrío que ayuda a enfatizar los valores espirituales e intelectuales del individuo.

Blanco: Su significado es asociado con la pureza, la pulcritud, la fe, la paz, la inocencia, la fe, la verdad, la sinceridad y la alegría. En el ámbito de las culturas orientales simboliza el acceso a la luz, la otra vida, el amor divino, estimula la humildad y la unidad. Es el color que se usa en rituales de purificación, ya que rompe con las condiciones adversas, además incrementa la fuerza espiritual.

Negro: Es bloqueador de lo deprimente o negativo, aunque notorio, busca pasar desapercibido. Es un color que denota sobriedad, misterio y el estilo. En occidente se asocia con la muerte y el luto. Se relaciona con la oscuridad, la formalidad, la solemnidad, la tristeza, la desventura, el enfado y la irritabilidad, representando lo escondido o velado.

En consecuencia se aprecia la gran importancia de la preferencia por ciertos colores en la vida, así que ahora que se reconoce el poder de las vibraciones de los colores, es posible aprovecharlas sacando el mejor partido posible.

Artistas y diseñadores han estudiado los efectos del color por siglos y han desarrollado una multitud de teorías sobre el uso de color. El número y variedad de tales teorías demuestra que no pueden aplicarse como reglas universales. Por tanto, la percepción depende de la experiencia individual.

Se considera que la luz sustenta la vida y las demás funciones propias de los procesos vitales. Por lo tanto, 'iluminación' en el mejor sentido de la palabra, es sinónimo de exaltación simultánea del cuerpo, de la mente, del alma y el espíritu.

“El espacio está lleno de luz y por tanto de color, sin embargo, de noche se ve oscuro”. Anónimo.

Los siete rayos forman parte de un concepto metafísico común en la mayoría de las religiones y doctrinas esotéricas que asocian la influencia de tales espectros, con el arco iris. En Occidente, este concepto se identifica mayormente con el gnosticismo.

Fue a principios del siglo XIX, cuando la teoría de la influencia de los siete rayos apareció plasmada en forma más frecuente en las enseñanzas de la teosofía, en un primer intento presentado por Helena Blavatsky y luego, reafirmada por los planteamientos del maestro tibetano Djwhal Khul, apoyados sobre las creencias propias del hinduismo tradicional.

Djwhal Khul define los siete rayos, como siete diferenciaciones de un mismo gran rayo cósmico, proveniente del sistema solar. Sostiene que los rayos cósmicos, se originan en la Osa Mayor y se relacionan con las Pléyades, constituyendo éstas su polo negativo, mientras que Sirio, actúa como el Sol Central que hace que se equilibren tales radiaciones.

Los creyentes en las doctrinas de Khul consideran que estos rayos cósmicos son similares a los descubiertos por Robert Andrews Millikan (1858-1953) físico estadounidense, quien fue galardonado con el Premio Nobel de Física en 1923, por efectos de su trabajo que contribuyó a determinar el valor de la carga del electrón, junto con el efecto fotoeléctrico, quien supletoriamente investigó, los efectos de los rayos cósmicos.

Según Khul, las proposiciones en que fundamenta su tesis sobre los Siete Rayos son:

ü  Cada vida de rayo, es la expresión de una vida solar, y en consecuencia, cada planeta está vinculado con una vida planetaria del sistema solar.
ü  Cada uno de los rayos es receptor y custodio de las energías provenientes de los siete sistemas solares, complementadas con las combinaciones, de las energías de las doce constelaciones.

Empero en el campo científico y a partir de la teoría electromagnética, se dio origen a un descubrimiento que indica que la luz, es más que un campo magnético, ya que su fuerza alterna cambia rápidamente y así viaja a través del espacio, en forma de ondas.
En el campo espiritual, la Ley del Color indica que cada tono percibido es un centro de atracción y en conjunto todos los colores son complementarios o antagonistas unos de otros. Actúan como velos para mimetizar lo que se halle detrás, haciendo en consecuencia que el observador, se sienta atraído hacia la chispa inicial que expresa la cualidad de atractividad de la vida central.
El color equilibra, sana y tiene impactos de tipo físico, emocional y mental. Parte del hombre está compuesta de color en el aura, campo que emana de la energía del cuerpo y es guardada la debida proporción, semejante al campo magnético que rodea a la Tierra. Se es color, tono, símbolos y velocidad de vibración o luz.

Dicha aura puede dilatarse o contraerse, en función del flujo de energía que se esté generando. Su propósito consiste en soportar las corrientes magnéticas y eléctricas tanto del cuerpo como del entorno, pues posee un sistema regulador interno que le ayuda a mantener la homeóstasis del cuerpo, como propiedad de los organismos vivos, que consiste en su capacidad de mantener una condición interna estable, tal como el nivel de pH de la sangre, del sistema endocrino, del sistema nervioso autónomo, etc. El Aura magnética, contribuye a mantener estas influencias en equilibrio en un cuerpo sano.

Cuando hay enfermedad o aún preocupación, se ven afectadas las vibraciones eléctricas del cuerpo, y el aura magnética se ve afectada o deteriorada.

El aura tiene una forma ovalada que rodea el cuerpo y va cambiando de color de acuerdo con los pensamientos, sentimientos y emociones del sujeto.

Originalmente, los colores esenciales del aura son, el azul, el rosa y el amarillo, aun cuando posee todos los colores del arco iris que incluyen el naranja, verde, violeta, índigo y blanco, a los que se suman tres colores más: dorado, bronce y plateado. Cada color se debe al reflejo de ciertas emociones y sensaciones.

El más puro de todos ellos es el blanco, ya que es el color que predomina en un aura sana, en plena en armonía con el Ser interior y con la energía cósmica superior.

Cuando el vehículo Merkaba interior se activa, produce una luz blanca que llena el aura, la purifica y la colma de energía positiva. El blanco, es la suma de todos los demás colores, y por lo tanto es la suma de todos los sentimientos positivos; es algo así como una mezcla de fuerza, alegría, optimismo, amor y serenidad.

El aura blanca potencia la creatividad e imaginación, que son propiedades del hemisferio derecho del cerebro. Las personas que disfrutan de un aura blanca poseen una claridad mental muy grande, lo que permite llevar una vida tranquila y sencilla, siendo posible para ellos, superar cualquier problema que se presente.

“Muchos que quisieron traer luz, fueron colgados de un farol”. Stanislaw Jerzy Lec.



Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.
Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242
Autor: Daniel García Vanegas.
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