martes, 29 de septiembre de 2015

EL DILUVIO


EL DILUVIO

“La prosperidad de la actuación futura, depende del sacrificio de la preparación actual”. Anónimo.
Una de las narraciones arcaicas más coincidentes en todo el mundo, corresponde al diluvio universal, método al que recurren con frecuencia los dioses de diversos pueblos para castigar a la Humanidad. ya que leyendas provenientes de Asia, Australia, América del Norte, el sudeste de Asia y de todo el mundo conocido, llegan contando un gran evento que cambió la faz de la tierra por medio de advenimiento de una poderosa inundación.

Por lo general la destrucción se asocia con un castigo divino que comienza y se lleva a cabo por medio de las aguas, en razón a que la humanidad estaba haciendo algo mal. Entonces ella es escarmentada por vía de una tremenda inundación y a pesar de algunas diferencias narrativas, todas las versiones parecen tener una raíz común y congruente.

La más divulgada, por lo menos en el mundo occidental, corresponde a la historia bíblica, probablemente derivada de una variante de la versión vigente en la Mesopotamia septentrional sobre la misma historia.

Si bien el relato bíblico del diluvio es estructuralmente similar a los relatos mesopotámicos: sea la versión sumeria de las tablillas o la acadia plasmada en el Atrahasis y en las epopeyas de Gilgamesh, e inclusive influye en la menos común versión griega por narrada por Beroso. Sin embargo, es sorprendente que en el Antiguo Egipto no se haya encontrado aún una versión definitiva de un relato sobre el Diluvio Universal.

Dice Sergio Fuster[1] en su acercamiento al tema que la historia sobre un cataclismo causado por las aguas, al estilo del mito griego de Deucalión o el del Noé bíblico, brilla por su ausencia en el país del Nilo. Este detalle, no considerado menor, ya había sido notado por Platón en su obra ‘Timeo’, donde afirmaba que el Diluvio Universal "no había alcanzado a la tierra de Egipto". Recién en los períodos tardíos este mitologema fue incorporado a las listas dinásticas de varios cronistas antiguos como Manetón, seguramente inspirado en los archivos reales mesopotámicos (limus).

No obstante, algunos autores como É. Naville (1870) han visto, en las antiguas inscripciones de los monumentos faraónicos, restos de una narración parecida a las del Diluvio semita. Evidentemente, aluden a aquellos relatos aislados que hablan de una "destrucción de la Humanidad". Sin embargo, por el momento, se carece de suficientes elementos propios del ideario egipcio, como para creer en la presencia de un mito acerca del Diluvio.

Muchos los relatos indican que construyeron un arca para escapar del gran diluvio, gracias a la inspiración previa, brindada por una revelación divina. La desintegración del mundo por aguas y la aparición de una época renovada resulta un tema preferido por parte de las mitologías antiguas. Tanto en los textos acadios de la Mesopotamia como en el Antiguo Testamento de Palestina se registran mitos diluviales donde las similitudes entre ellos son sorprendentes.


En el relato bíblico de Noé y el diluvio, propagado por judíos, cristianos y musulmanes, se habla que el hombre se ha corrompido y es un pecador. Yavhé le dice a Noé que construya un arca y la llene con parejas de cada especie y de todos los seres vivos en la tierra, incluida su familia. Dios promueve lluvia sin parar durante cuarenta días y cuarenta noches, inundando la tierra, con el propósito de destruir toda carne y a partir de allí nace un nuevo comienzo.

En el diluvio del Génesis: Existen dos relatos del mismo mito en La Biblia. Uno es conocido como la tradición Yavista, cuya redacción literaria se puede fechar durante el primer milenio a.C. El otro documento se conoce como la tradición Sacerdotal que probablemente date del exilio de Israel en Babilonia, donde seguramente tomó algunos aspectos temáticos y culturales para adaptarlos al monoteísmo.

Pero más allá de estos tecnicismos, ambos relatos están superpuestos como si fueran un solo texto; en el Génesis: 6-8 cuentan lo mismo, es decir, cómo Noé sobrevivió al diluvio por medio de la construcción de un Arca flotante. En éste caso, la destrucción fue provocada por el mismo Yahvé para castigar a un mundo impío que según algunos cálculos basados en los registros bíblicos, acaeció hacia el año 2304 a.C.

Los escritores bíblicos utilizan las antiguas tradiciones como un vehículo para fortalecer sus propias creencias distintivas, presentando el diluvio como castigo de Dios por el pecado.

Grecia también cuenta una versión en la cual Zeus envía una gran inundación para castigar a la humanidad por los malos hábitos promovidos por el titán Prometeo. Deucalión, hijo de Prometeo, construye un arca y sobrevive junto con su esposa Pirra para luego repoblar la tierra.

En éste relato de Beroso, posiblemente compuesto en el siglo III a. C., el cual llega mediante una copia medieval del siglo IX, cuenta sobre el héroe Ziuzudra, mencionado en las fuentes sumerias; Kramer[2], de cómo sobrevivió al diluvio con la advertencia del dios Cronos.

Más las leyendas continúan, en Australia varios pueblos aborígenes, especialmente los establecidos en la región costera del norte más tropical de Australia, hablan de una gran inundación que barrió el paisaje y eliminó la sociedad anterior.

El pueblo Hopi americano, dice que el primer mundo fue destruido como castigo por faltas humanas, por efecto de un fuego que todo lo consume el cual vino de arriba y de abajo. El segundo mundo terminó cuando el globo terrestre cayó de su eje y todo estaba cubierto de hielo. El tercer mundo terminó por cuenta de un diluvio universal. El mundo actual es el cuarto y su destino depende de si sus habitantes se comportan de acuerdo con los planes del Creador.

Los aztecas afirman que el conflicto originado entre las diferentes deidades asociadas con cada una de las cuatro partes del universo continuaba lo que derivó en una serie de cataclismos. La primera era terminó con el mundo al ser consumida por los jaguares, la segunda fue destruida por un inmenso huracán, la tercera terminó por causa del fuego y la cuarta por efecto de una tremenda inundación; y culmina diciendo ahora se está en la quinta era del mundo, la cual está destinada a ser devastado por efecto de descomunales terremotos.

En México igual existe una leyenda nativa que dice todo el mundo fue destruido por una gran inundación. Todo se renovó gracias a un hombre, su esposa y su familia, quienes navegaron en un barco lleno de animales y semillas de todo tipo y que luego usaron para llenar la tierra.

Los chewongs, como otros habitantes establecidos en el sudeste de Asia, se circunscriben a la idea de un universo de múltiples capas, creen que cada cierto tiempo su propio mundo, al cual ellos llaman Tierra Siete, se vuelca, de modo que todo en ella se ahoga o se destruye, fenómeno asimilable a la precesión de los equinoccios. Sin embargo, consideran que a través de la agencia del dios creador Tohan, la superficie plana de lo que había sido antes la parte inferior de la Tierra Siete, moldea nuevas montañas, valles y llanuras. Se plantan nuevos árboles, y los nuevos seres humanos son traídos a la existencia.

El vuelco del mundo entre el chewongs, tampoco es una historia única relacionada con este tipo de desastre cósmico. La catástrofe también puede ocurrir a través de inundaciones causada cuando alguien comete el pecado capital de burlarse o dañar los animales.

En el sur de China y contado por el pueblo Yao, la tradición se centra en la historia de un hombre que atrapa al Dios del Trueno, el cual le castiga por medio de una inundación global. El dios escapa de su cautiverio, apelando a los hijos de tal hombre, un niño y una niña, a los que premia dándoles un diente que crece en una enorme calabaza. Ahora que el dios es libre otra vez, los efectos de las inundaciones, cubren toda la tierra. El hombre flota en el cielo en un barco (nave) especialmente construido y persuade al señor del cielo que dé la orden al Dios del Trueno para detener la inundación. Esto ocurre tan de repente que el hombre es asesinado cuando su barco choca contra el suelo, mientras que a sus dos niños les permite sobrevivir

Dentro de su calabaza, este par de niños son los únicos supervivientes del diluvio global. Se casan y la chica da a luz a una "bola de carne". Cortan a esa bola en pedazos y montan una escalera que conduce al cielo. Una ráfaga de viento se lleva partes de la carne a los cuatro ángulos de la tierra, donde se convierten en las personas y el mundo se vuelve a poblar.

En la cultura India existe la historia de "Manu", el primer hombre, quien gana la gratitud de un pequeño pez que se salva de ser comido por los más grandes. Más tarde, el pescado, que ha crecido a un tamaño enorme, advierte Manu de un diluvio cósmico que viene y le da instrucciones sobre cómo construir un barco y abastecerse con "la semilla de todas las cosas". El pez gigantesco entonces remolca buque cargado a la seguridad de un buen sitio.

La versión más antigua corresponde a la inundación sumeria y sobrevive en tres versiones principales, cuyas características básicas pretenden mostrar cierta derivación hacia un prototipo común. De la historia del diluvio sumerio sólo sobreviven algunos restos en estado fragmentario, pero resulta claramente la base del origen de todas las versiones posteriores asumidas en Mesopotamia.

Así, el Diluvio de Atrajasis sólo es una corta narración de dieciséis líneas ha sido hallada en Nínive por G. Smith. Su traducción, a pesar del mal estado de la tablilla, revela una conversación entre el dios Ea y el héroe Atrajasis. Allí, el dios le ordena construir una embarcación, en la que debe guardar a su familia y animales.

Dicha historia es complementada por otra versión encontrada en Sippar.

En ella el dios Enlil, del aire o la montaña cósmica, provoca un diluvio, molesto por los ruidos que producen los hombres. Según el texto de Hilprech, quien piensa que el mito se remonta al segundo milenio antes de Cristo y mantiene un rasgo narrativo similar al monoteísmo, muestra cómo se conservó la vida de los tripulantes del bajel luego de la inundación.

En su posición general, la humanidad ofende gravemente a los dioses, y es castigada por instigación de la deidad Enlil por medio de una inundación que tiene la clara intención de acabar con la raza. Sin embargo, por cuenta de la intervención del dios Enki o Ea, un hombre y su familia se salvan para dar la oportunidad de iniciar un nuevo comienzo para la humanidad.

La epopeya de Gilgamesh, en la tablilla XI, que data del primer milenio, narra una historia sin duda es mucho más antigua y relata como el heroico Gilgamesh, quien desea conocer el secreto de la vida eterna, visita al anciano Utnapishtin, que fue sobreviviente a un diluvio provocado por los dioses.

De las versiones sumerias- babilónicas épicas, la de Gilgamesh da una descripción mucho más detallada que incluye elementos como el arca y el diluvio. Lo más curioso es que esta historia fue escrita diez y seis siglos antes de la Biblia y por tanto se puede concluir que la conocida historia de Noé, fue literalmente tomada de previas tradiciones sumerias ya establecidas.

En la Epopeya de Gilgamesh, Utnapishtim, el principal sobreviviente de la inundación en la epopeya, cuenta en detalle la instrucción detallada para la construcción de un barco (arca) y presenta una imagen vívida de los efectos de la inundación.

El hombre, advertido por un dios sobre una inminente inundación, es instruido para construir un gran barco para sobrevivir. Las dimensiones del barco son 120 codos, los materiales de construcción son la madera, el tono y las cañas. Después de la inundación, el barco cae en la cima de una montaña donde el hombre envía una paloma, una golondrina y un cuervo a reconocer el terreno seco y narra cómo surgió la respuesta. Con el tiempo se les permite a todas las gentes y los animales ser libres, previo el debido sacrificio al dios que los salvó. Ahora bien, aunque estos detalles suenan como si hubieran sido tomadas directamente del libro del Génesis, nadie siquiera pensó que se iba a encontrar la misma información en la arcaica historia de Utnapishtim.

Pues bien acá no termina todo, a Utmapishtim" protagonista central de la leyenda, se le conoce en la India como "Vaisvaswata "o" Satyavrata, mientras los griegos hablan de "Ogiges" y de "Deucalion"; a su vez, la civilización persa, habla de "Xixustros", y en china se encuentra a "Foki"; en las civilizaciones mexicanas y aztecas, el patriarca es conocido como "Coxcox o Tezpi", y para los peruanos en su área de influencia es "Bochica".

Seguramente hay más versiones que conviene que el observador indague para alimentar la mente y así satisfacer su propia curiosidad.

"La fuerza no proviene de la capacidad física, sino de la voluntad indomable”.
Mahatma Gandhi.
 
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Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.
Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242
Autor: Daniel García Vanegas
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