lunes, 21 de septiembre de 2015

LOS SUMERIOS


LOS SUMERIOS

“Estrecha la senda, inevitable el choque”. Gustavo Adolfo Bécquer.

Bien vale la pena revisar ciertos conceptos sobre los mitos, los ritos y las leyendas que aparecen en la mayoría de las tradiciones, manifestadas desde las civilizaciones más antiguas, ellas tienen en común que en todas se trasmiten mensajes de sabiduría innata o en forma de epopeyas que ciertos pueblos antiguos expresaron a través de símbolos y narraciones, los cuales fueron asemejados y asimilados por las intuiciones del mundo.

Los sumerios aparecen como la primera gran civilización de la historia que nació entre los ríos Tigris y Éufrates hace cerca de 6.000 años en Mesopotamia y dejó notables vestigios de su existencia reconocidos hoy por la ciencia.

Se sabe que hacia 1842, por primera vez un equipo de arqueólogos franceses comenzó excavaciones en la actual Mesopotamia, en busca de los restos de una antigua civilización mencionada en la Biblia. Se trataba de la ciudad sumeria de la que hasta ese momento no había constancia alguna y era considerada una simple leyenda.

Siguiendo el consejo de un aldeano local se excavó en el lugar correcto y se rescataron bajorrelieves de inusual belleza, tallas de gran tamaño y, lo más importante, miles de tablillas de arcilla impresas con una escritura nunca antes vista.

Ante los ojos atónitos y sorprendidos, apareció el pasado Sumer o Sumeria que hoy se considera la civilización más antigua que haya habitado el planeta. No en vano, su antigüedad se remonta a más de 3500 años a. C., aun sabiendo que esta fecha puede anticiparse impulsada por nuevas revelaciones.

Por otra parte, se adjudica a Zecharia Sitchin (11 julio 1920 a 9 octubre 2010) autor de una serie de libros que promueven la antigua teoría del astronauta mitológico, haber declarado el presunto origen extraterrestre de la humanidad, al atribuir los textos de creación de la cultura sumeria a los registros Anunnaki o seres Nephilim, procedentes de un planeta llamado Nibiru asociado con el sistema solar.

Sitchin afirma que la mitología sumeria refleja éste punto de vista; sin embargo, en contra de sus especulaciones son muchos los científicos, historiadores y arqueólogos que se manifestaron en desacuerdo, tanto con el contenido y mensaje de su traducción de textos antiguos, como hacen hincapié en su limitada comprensión de la física.

Traducciones tomadas de miles de tablillas de arcilla sumerias dispuestas hoy en varios museos de todo el mundo, de las cuales se dice son escritos reales de la historia, tal como lo indica la visión misma de los modelos sumerios. En esas traducciones se habla del proceso de creación de la raza humana, según la cual los extraterrestres serían los mayores responsables de la transformación y evolución de la especie humana mediante una serie de intervenciones genéticas.

Dichas traducciones hizo colisión frontal con la opinión general de la comunidad científica de su momento, ante lo cual, Sitchin y otros investigadores han profundizado por su cuenta, dado que muchos consideran el contenido de las traducciones como erróneo.

En su periplo, el mencionado autor de la serie "Las Crónicas de la Tierra", compuesta por trece libros, aparece como el primer personaje que como resultado de sus investigaciones, expone la teoría del duodécimo Planeta. Sus traducciones e interpretaciones han provocado muchas reacciones encontradas. De acuerdo con los contenidos de su traducción, existe dentro del sistema solar un planeta llamado Nibiru, que se acerca al sol cada 3600 años, lo cual o bien produce cambios positivos o en su lugar, deriva en catástrofes en el Sistema Solar.

Pues bien, una vez traducida gran parte de las tablillas sumerias, el autor afirma que se refieren a una raza alienígena, que en un momento dado creó personas para trabajar como esclavos en sus minas en África y en otros muchos lugares de la tierra.

A esa raza les llama Anunnaki o Abbennakki y según la consabida traducción, son "los cabeza negra" de Sumeria cuya naturaleza se estableció por medio de la combinación esencial de la vida de los seres alienígenas y una criatura bípeda simiesca. La gente "cabeza de negro" en un principio fue concebida con la función de esclavos en la jerarquía sumeria.

Las tablillas sumerias se refieren a las personas de cabeza oscura creada en una región geográfica denominada "AB.ZU", declarando que su posición geográfica corresponde a la parte occidental de África. Su discurso menciona la realeza Nephilim como una combinación de ‘Dragones’ y humanos que eran los descendientes directos Shamhash o dios sol.

Las deidades del panteón sumerio reconocidas como Anunnaki, corresponden veintitrés dioses, incluyendo a Enlil, el señor de los vientos y Enki, señor de la tierra.

Estos dioses solares en Babilonia fueron llamados ‘Sir’ o dragón. Además, la palabra ‘Sir’ aparentemente significa ‘gran serpiente’, relacionada con la palabra sánscrita 'Sarpa', que describe los "dioses dragón", quienes a su vez crearon y gobernaron por medio de la cultura drávida.

Para Sitchin, los Anunnaki probablemente todavía existen en otro plano de existencia e incluso pueden influir en los designios de la humanidad. Se especula que esta raza podría ser anfibia, reptil o mitad reptil, es decir, sus características reptiles, igual son humanoides, de acuerdo con las descripciones antiguas.

Al respecto, Anton Parks ha desarrollado una teoría en mucho similar que aunque indica que Nibiru es sólo el nombre de un astro de la mitología babilónica, en el fondo se conecta con el dios Marduk y que Nibiru significa ‘lugar que se cruza’ o ’lugar de transición’.

Muchos textos babilonios le identifican con el planeta Júpiter, pero en la tablilla cinco de Enuma Elish, su ubicación corresponde a la Estrella del Norte, también llamada Thuban o posiblemente Kochab.

Nibiru según el conocimiento aportado por Zecharia Sitchin, surgió de la idea que los conocimientos manejados por antiguas civilizaciones fueron obtenidos a través de hipotéticos contactos extraterrestres. Sin embargo, esta descripción es considerada inverosímil por parte de muchos científicos e historiadores.

En opinión de Sitchin, el planeta tomaría el nombre del dios babilónico Marduk, como resultado de una usurpación de poder por parte de éste dios en 2024. C., atribuyendo la creación de la tierra a copias falsas del poema épico de Enuma-elish.

Según lo descrito por Sitchin sobre la cosmología sumeria, Nibiru sería el reencuentro con el tan buscado ‘duodécimo Planeta’ o Planeta X, conteo que en las tablillas incluye la descripción de diez planetas, junto con el sol y la luna.

Asimismo, señala que en el mundo antiguo se dio una colisión catastrófica de uno de sus satélites con Tiamat, un hipotético planeta postulado por Sitchin, la cual sucedió entre Marte y Júpiter, hecho que en un pasado remoto formó la tierra así como los cinturones de asteroides en espacio exterior.

Además, según Sitchin, Nibiru sería la casa de una poderosa raza alienígena, los Nephilim Anunnaki que como resultado de la colisión, se dice que el planeta Nibiru habría quedado capturado en el sistema solar, volviendo a la escena del accidente de manera regular en el tránsito de una órbita excéntrica.

Sitchin cita varias fuentes que según él, hablan sobre este planeta puede ser una estrella enana marrón en una órbita altamente elíptica alrededor del Sol, el cual tuvo su perihelio hace unos 3.600 años dentro de un período orbital de unos 3.600 a 3760 años. Sitchin escribe como fuente de corroboración de estos datos, a los astrónomos de la civilización maya.

En un libro reciente titulado "2012: Cita con Marduk",  el escritor e investigador turco Burak Eldem, presenta una nueva hipótesis, sugiriendo que el período es de 3661 años tiempo de ida y vuelta del supuesto planeta, destacando de que habrá una "fecha de retorno" cercana al año 2025.

Según lo calculado por la teoría de Eldem, 3661 años son una séptima parte de los 25.627 años, que corresponden al ciclo total ‘de cinco años mundiales’ contemplados por el calendario maya extendido. Supone que el último paso orbital de Marduk, sucedió en el 1649 a.C. y que causó grandes catástrofes sobre la Tierra, incluyendo la erupción de la isla Thera en el mar Mediterráneo.

De acuerdo con los seguidores de Sitchin, sus ideas estarían avaladas por su amplio dominio de lenguas muertas como el sumerio, y asistidas por la traducción de piezas consideradas tesoros; aunque esto realmente no resulta ser científicamente, un fundamento astronómico.

Los primeros esbozos épicos fueron producto de sociedades preliterarias y tradiciones poéticas orales, aun cuando en el caso específico de la epopeya de Gilgamesh, esta es la primera epopeya escrita de la que se tenga registro, ya que fue redactada en tablillas de arcilla por los sumerios hace más de 4.600 años.

De todas maneras los sumerios fueron los primeros en desarrollar la escritura, observaron cuidadosamente el cielo, interpretaron las constelaciones tal como se conocen hoy en día y construyeron templos comparables con los egipcios en un país donde las materias primas, tales como los metales y la piedra eran escasas.

Los sumerios, tal como en su momento mucho antes de los mayas y los egipcios, fueron grandes observadores de las estrellas y por medio de complejos cálculos matemáticos, definieron el movimiento de los planetas y la posición de las estrellas, buscando predecir en la lectura de la posición de los astros, el futuro de los acontecimientos por venir.

Su conocimiento se corresponde con las características de seres divinos asignados a los planetas como Júpiter o Venus. En sus representaciones, un Rey Sol junto con otros cuerpos celestes, parecen idénticos a los planetas del sistema solar, así como se asemeja su posición en relación con el sol.

Lo curioso es que los sumerios no muestran disponer de aparatos con suficiente tecnología para observar planetas más allá de la simple visión de sus ojos. ¿Cómo es posible reflejar la imagen de planetas que no se pueden ver sin telescopio tales como Urano, Plutón y Neptuno?

Los miles de tabletas impresas en arcilla, desde su óptica explican la historia de esa civilización y aun cuando han sido traducidas en más de una ocasión, la más polémica interpretación se asigna a Zecharia Sitchin. Él indica que los enlaces sumerios registran los orígenes de la creación de la humanidad, de los cuales serían responsables seres extraterrestres, apoyados en una clara intervención en la genética.

El panteón sumerio igual consideraba una trinidad suprema de dioses Anu-Enlil-Enki, que forman un cielo inalcanzable y lejano; dicha triada estaba compuesta por Anu, el poderoso dios de la tierra, por Enlil dios de la guerra y por Ea o Enki poseedor del conocimiento y la sabiduría quienes eran acompañados por muchas deidades más.

Por su parte, los sacerdotes o mensajeros de los dioses eran los emisarios que declaraban el conocimiento y mantenían su secular monopolio, proclamando el conocimiento secreto, sabedores de todo lo que sucedía en el cielo y en la tierra y en especial, todo lo que se refiere a las grandes deidades.

A su vez, las posiciones sacerdotales o mensajeros de los dioses más altos se concentraban en manos de los gobernantes y Reyes. Así por ejemplo, el antiguo rey de Uruk, Gilgamesh, fue conocido por el nombre de: ‘Guardián del conocimiento secreto’.

La Epopeya de Gilgamesh habla de la forma cómo al principio se crea al hombre que habita un paraíso y muestra cómo se le entrega a una mujer, quien a su vez le dará de comer un alimento por el que será obligado a abandonar el paraíso, y eso ya lo relata 1600 años antes de la redacción de la primera biblia.

Con el tiempo, los puntos de vista de los diferentes mensajeros ‘Sacerdotes’ dispares que crecieron fuera del antiguo culto de la naturaleza, de los ancestros, derivan en la aparición de una especie de despotismo e ideología esclavizante que conduce a la deificación del rey y el poder real, transformado en un sistema teológico complejo a conveniencia del regente.

El conocimiento de la teología y de la administración del complejo de culto religioso, se convierte en una cuestión de sacerdotes especiales, llegándose a crear un enjambre de creencias y religiones, sin saberse hoy a ciencia cierta cuál fue su real finalidad.

Sin embargo, es notable como su contenido lleva implícita una serie de enseñanzas que muestran la importancia de la mitología en la vida diaria de las personas y de su efecto final en la configuración de la sociedad misma.

“Cierto es que si se mira, casi siempre se encuentra algo, más no siempre resulta ser lo que uno busca”. J.R.R. Tolkien.

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Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.
Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242
Autor: Daniel García Vanegas
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