martes, 2 de agosto de 2016

LO NUMÉRICO (9)


ACERCAMIENTO AL ESTUDIO DE LOS NÚMEROS

LOS NÚMEROS Y LA CÁBALA


Para lograr lo que se deba, se tiene que ser tenaz y constante. Refrán popular.

La Cábala, corresponde a la tradición esotérica de los hebreos, cuya doctrina es por mucho, la base efectiva de la llamada iniciación occidental, en cuyo cuerpo, se destina un amplio lugar a la Ciencia de la interpretación de los Números.

Dados los lazos tan estrechos que existen entre los números y las letras hebreas, la Numerología está fundamentada Cábala. Se sabe en efecto que a cada letra del alfabeto hebreo, se le asigna una fuerza espiritual o cosmogónica, expresada por un número, asociado con un nombre divino, lo cual es la base de toda la teúrgia y magia de los hebreos.

Su creencia se relaciona con la astrología, mientras que la formación del alfabeto y la producción de los números, son asimiladas a la creación del mundo.

En virtud de la ley de analogía y por existir correspondencia entre los diferentes planos del Universo, los Cabalistas han definido la forma, el número y el valor de las letras, no como alegorías, sino como fuerzas reales y efectivas.

Se trata de una concepción universalmente difundida. Antiguos sabios ya reconocieron la fuerza y el misterio inmerso en la ciencia de los números.

Luego de esta breve digresión que sólo en apariencia se alejó el tema del objeto inmediato de este aparte, se regresa a la relación números y alfabeto hebreo.

Existen dos series de correspondencias numerales del alfabeto hebreo. En la primera, cada una de las 22 letras corresponde al número que indica su rango en el alfabeto. En la segunda, las letras corresponden al número que marca su rango, hasta llegar al décimo inclusive (Iod).
Ejemplos: Eh es la quinta carta y su valor numérico es 5, Iod es la décima carta y su valor numérico es 10.

Para formar el valor numeral de la letra, a partir de la décima y hasta la decimonona inclusive, se suman ambas cifras del número que representan la fila de la carta en el alfabeto y se considera el producto de tal adición, como el que representa las decenas.

Otro ejemplo, Lamed es la carta 12 del alfabeto; mientras su valor numérico es: 1 + 2 = 3 esto en decenas es 30.
De la carta 19 a la 22 y última, se suman ambas cifras del número que representan la fila de la carta en el alfabeto y se considera el producto de la adición como la representación de las centenas. Ejemplo: Shin es la carta 21; su valor numérico es pues: 2 + 1 = 3 que en centenas es 300.

La correspondencia de las letras y los números constituye el instrumento esencial del iniciado cabalista, para estar en una situación inicial de buscar descubrir los misterios del texto hebreo de Torá, pues su conocimiento es indispensable para la construcción y el desciframiento de los cuadrados mágicos.

Resulta imposible, dentro de éste título cubrir los misterios de la Cábala. Sin embargo como simple ilustración, conviene dar las correspondencias de los 22 primeros números de las cartas del alfabeto hebreo, con los nombres divinos y su significado simbólico en Cábala.
NO.
LETRA HEBREA
ATRIBUTO
DOMINIO
CARACTERÍSTICA
1
Aleph
Kether
Serafines
Corona, diadema, Infinito
2
Beth
Chokmah
Querubines
Sabiduría, claridad, juventud
3
Gimel
Binah
Tronos
Providencia, inteligencia
4
Daleth
Chessed
Dominaciones
Clemencia, bondad
5
Eh
Geburah
Potestades
Fuerza, potencia
6
Vau
Tiphereth
Virtudes
Luz, esplendor
7
Zaïn
Netsah
Principados
Triunfo, justicia
8
Heth
Hod
Arcángeles
Alabanza
9
Teth
Jesod
Ángeles
Fundamento
10
Yod
Malkuth
Héroes
Inteligencia
11
Caph
Iah/Raziel
Metatrón
Visión, constelaciones
12
Lamed
Sadai
Saturno
Iluminación, erudición
13
Mem
Tsadkiel/Samael
Júpiter/Marte
Bendición
14
Num
Manuel/Haniel
Sol/Venus
Enormidad
15
Samech
Miguel
Mercurio
Refulgencia
16
Haïn
Gabriel
Luna
Fuerza, firmeza
17
Phé
Salamandras/silfos
Verano/primavera
Fuego/aire
18
Tsadé
Ninfas
Otoño, oeste
Agua
19
Coph
Gnomos
Invierno al norte
Tierra
20
Resch
Rodeh
Reino animal
Santidad
21
Shin
Shadai
Germen vegetal
Omnipotencia
22
Thau
Techinah
Microcosmos
Gracia

Existe además, una correspondencia entre los diez primeros números del Sefirot con las diez fuerzas cosmogónicas o atributos divinos que se dice, actúan en el Universo y hacen meditar al hombre.

SELLOS DE VIDA
No.
CUALIDAD
DESCRIPCIÓN
1
Potencia suprema.
Espíritu bienaventurado del Dios eternamente vivo, cuya voz, esencia y palabra es el Espíritu Santo.
2
Sabiduría absoluta.
Soplo del Espíritu que graba y esculpe las veintidós letras: las tres madres, los siete dobles, y las doce simples, y cada una de ellas es una manifestación del espíritu.
3
Inteligencia infinita.
Manantial que proviene del soplo, con cuyo líquido se edificó la primera materia inanimada del vacío. Su flujo serpentea alrededor de la gente, desde las piedras ocultas del abismo del que salen las Aguas.
4
Bondad.
Fuego que acompaña al flujo y en su dominio se esculpió el trono de honor, donde moran los servidores, o como dice el texto: ‘Hizo a los ángeles y los espíritus que ministran el agitando el fuego’.
5
Justicia o rigor.
Sello del cual selló la altura cuando la contempló por encima de él.
6
Belleza.
Sello del cual señaló la profundidad cuando la contempló por debajo de él.
7
Victoria.
Sello del cual selló Oriente cuando lo contempló delante de él.
8
Eternidad.
Sello del cual selló Occidente cuando lo contempló detrás de él.
9
Fecundidad.
Sello del cual selló el Mediodía cuando lo contempló a su derecha.
10
Realidad.
Sello del cual selló el Norte cuando se lo contempló a su izquierda.

Y todo lo anterior se selló con el nombre de VIDA.

Tales son los diez Espíritus inefables que enseña la Cábala: el Espíritu, el Soplo o el Aire, el Agua, el 

Fuego, la Altura, la Profundidad, el Oriente, el Occidente, el Norte y el Mediodía.

Se dice que la Ciencia de los Números también se relaciona con la Astrología. En efecto, sobre las veintidós letras del alfabeto hebreo, las tres "madres" se remiten al dominio de los principios; las siete " dobles", se remiten a los siete planetas astrológicos; son llamadas "dobles", ya que las influencias planetarias actúan a la vez sobre los opuestos, ejemplo: el bien y el mal; mientras las doce "simples" corresponden a los signos del zodíaco. Cada carta es en cierto plano, un número que participa en la correspondencia las letras y los astros.

Las correspondencias astrológicas son admitidas por la Cábala ante las letras, números y las partes de cuerpo humano.

Con ellas se construyen las palabras: Vida, Paz, Ciencia, Riqueza, Gracia, Fecundidad, Dominación. Por la ley de la permutación, las letras dobles reducen los polos opuestos y muestran entonces en el sitio de la Vida, la Muerte; de la Paz, la Guerra; de la Ciencia, la Ignorancia; de la Riqueza, la Pobreza; de la Gracia, la Abominación; de la fecundidad, la Esterilidad; y de la Dominación, la Esclavitud.

Las siete dobles también son opuestas a los siete términos de ubicación: Oriente, Occidente; Altura, Profundidad; Norte, Mediodía y el Santo templo o Palacio fijado en el centro que sostiene todo.
Dice la cábala: con estos siete duplicados, se crearon los Astros, los días en el año y las Aberturas o Puertas del Hombre, siete cielos, siete elementos, siete animalidades vacías desde la obra. Y es por esto que se escoge la figura del septenario bajo el cielo.

Con siete letras dobles, b, g, d, k, p, r, t; se trazó, talló, mezcló, equilibró, permutó y creó con ellas: los planetas, los días y las aberturas del cuerpo. Luego, separó a los testigos y les colocó a cada uno aparte: el mundo separado, el año separado y el hombre separado.

Las siete puertas del hombre son: dos ojos, dos orejas, dos ventanas nasales y una boca.

Con las doce simples creó doce los términos, direcciones o límites del mundo: Norte-altura, Norte-profundidad, Noreste-altura, Noreste-profundidad, Este-altura, Este-profundidad, Sureste-altura, Sureste-profundidad, Sur-altura, Sur-profundidad, Oeste-altura, Oeste-profundidad. Los límites se propagan y se adelantan en los siglos de los siglos y son el brazo del Universo.

Además con estas doce simples, fueron esculpidas, grabadas, reunidas, pesadas y transmutadas y creadas las doce constelaciones, con sus signos para los doce meses en el año.
Igual son doce los fundamentos del hombre: Vista, Oído, Olfato, Voz, Nutrición, Reproducción, Acción, Locomoción, Cólera, Risa, Meditación y Sueño.

Y estas, son las doce directoras del hombre que se corresponden con la mano derecha y la mano izquierda, los dos pies, ambos riñones, el hígado, la hiel, el bazo, el colon, la vejiga, y las arterias.
Por algunos documentos procedentes, se sabe que la Ciencia de los Números forma parte de la esencia misma de la Cábala, y se asegura que sus aplicaciones son prácticamente infinitas.

“Para entender la sabiduría y la doctrina, para conocer razones prudentes, para recibir el consejo de prudencia, justicia, juicio y equidad; para dar sagacidad a los simples y a los jóvenes inteligencia y cordura, se oirá al sabio y así aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo, para entender el proverbio y la declaración de palabras de los sabios, y sus dichos profundos, más el principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”. Los proverbios de Salomón.


Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.

Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242

Autor: Daniel García Vanegas

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